Eres el espacio en donde guardo mi encuentro con la vida
donde mi vida encuentro guardada en ricas experiencias
convertidas en finas herramientas que utilizo para escribir en tí...
¡Cuántas páginas escritas tienes... cuántas!
y en todas ellas hay algo que aprender
aun de lo ya aprendido.
Mas, y hoy que estoy tan cerca de tí,
te confiezo, Amigo Libro:
De todas las páginas que te componen,
me interesa más una de ellas,
donde derramo la mas sublime de todas las tintas que te bañan...
No es tu índice, pues él crece a expensas de las otras;
tampoco el prólogo, que aun no hay nadie que lo escriba;
ni la presentación siquiera,
ni el prefacio a la primera edición, pues este es libro de una sola.
Eres un libro tan especial, que solo yo puedo escribir en tí,
y aun y cuando todos pueden leer tu contenido,
pocos son los que saben encontrar las relaciones que guardas
entre todas y cada una de tus páginas
que son el nacimiento de esa página nueva que tanto me interesa
y que escribo en eterno presente, como todas las demás.
Amigo libro, es tu día no un ciclo celeste ni grande ni mediano.
Tu día es el más corto de todos los ciclos,
y te recuerdo y te celebro, te leo y te reescribo en cada instante...
desde aquel en el que El Padre te destinó a ser conmigo
eternos compañeros en busca de la dignidad que permitirá que El...
nos haga la más honrosa de las presentaciones.
jueves, 20 de mayo de 2010
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